Las instrucciones que se entregan antes de una colonoscopia suelen incluir varios días de dieta baja en residuos, con listas de alimentos permitidos y prohibidos que varían de un centro a otro. Para muchas personas es la parte más incómoda de todo el proceso, por delante incluso de la solución evacuante.

La pregunta que se plantea con frecuencia es si esa restricción resulta realmente necesaria. Es el tema al que dediqué mi tesis doctoral, con dos ensayos clínicos aleatorizados, y merece la pena explicar qué encontramos.

Qué evalúan los estudios y por qué

La calidad de la limpieza se mide con la escala de Boston, que puntúa de 0 a 3 cada uno de los tres segmentos del colon. Se considera que la preparación es adecuada cuando cada segmento alcanza al menos 2 puntos, y excelente cuando la suma llega a 8 o más.

Ese detalle importa, porque una preparación adecuada es la condición para que la exploración sea fiable. Los restos pueden ocultar lesiones pequeñas y planas, que son las más fáciles de pasar por alto.

La pregunta de investigación, por tanto, no era si la dieta molesta, que eso ya se sabía, sino si retirarla empeora la limpieza.

Un día de dieta frente a tres

En el primer ensayo comparamos un solo día de dieta baja en residuos frente a los tres días habituales. Un día no fue inferior a tres para obtener una preparación adecuada. Además, la proporción de preparaciones excelentes fue algo mayor con un día que con tres, un 60,5% frente a un 53,1%.

La tolerancia cambió de forma clara. El 77% de los participantes con un día de dieta la valoraron como fácil de seguir, frente al 60,9% de los que hicieron tres días. Y el 39,1% del grupo de tres días refirió dificultades e interferencias en su actividad diaria, frente al 23% del grupo de un día.

Los tiempos de exploración y la tasa de detección de adenomas fueron equivalentes en ambos grupos.

Dieta libre frente a un día de dieta

El segundo ensayo dio un paso más y comparó mantener la dieta habitual frente a un día de dieta baja en residuos. La preparación fue adecuada en el 96,4% de quienes comieron con normalidad y en el 97,8% de quienes hicieron un día de dieta, una diferencia que cumplió los criterios de no inferioridad establecidos.

Comparación de la calidad de la preparación según los días de dieta baja en residuos

La tolerancia volvió a favorecer a la dieta libre: buena tolerabilidad en el 94,7% frente al 83,2%. Preguntados por si habrían preferido el otro grupo, el 11,3% de quienes hicieron dieta habría preferido comer con normalidad, mientras que solo el 3,6% de quienes comieron con normalidad habría preferido la dieta.

Hay un matiz que conviene decir, porque forma parte del resultado. Al analizar la limpieza en el momento de introducir el colonoscopio, sin contar los lavados que se realizan durante la exploración, la diferencia fue algo mayor y no alcanzó el criterio de no inferioridad. Es un análisis secundario y no modifica la conclusión principal, pero es información que corresponde dar.

Qué se puede concluir

Siguiendo una pauta de preparación acorde a los estándares actuales, la dieta baja en residuos no tiene un efecto destacable sobre la limpieza del colon. Se tolera mejor cuanto más breve es, y la dieta libre se tolera mejor que un día de dieta.

De esta forma, lo razonable es mantener la dieta habitual o reducir la dieta baja en residuos al mínimo posible, y trasladar el esfuerzo a lo que sí determina el resultado.

Los factores que determinan la limpieza

Aquí es donde conviene poner la atención.

La solución evacuante y su fraccionamiento. Tomar una parte la noche previa y otra la misma mañana de la exploración es lo que más impacto tiene sobre la calidad de la limpieza.

El intervalo hasta la prueba. El tiempo transcurrido entre la última toma y el inicio de la colonoscopia es determinante, y es la instrucción que más se descuida cuando la cita es a primera hora.

Completar el volumen indicado, junto con la ingesta de líquidos claros que acompaña a la preparación.

Las circunstancias individuales. Estreñimiento crónico, cirugía abdominal previa, diabetes o determinados fármacos pueden requerir ajustes en la pauta.

Si te han citado para una colonoscopia y las instrucciones no te encajan, o has tenido una preparación deficiente en una exploración anterior y quieres preparar mejor la siguiente, puedes consultarlo por videoconsulta en agenda.digestivo.es.

Una advertencia importante

Todo lo anterior describe lo que muestra la evidencia, no una instrucción para saltarse lo que te hayan indicado.

Cada centro trabaja con su propio protocolo, adaptado a su tipo de preparación, a sus horarios y a su población. Si tus instrucciones incluyen tres días de dieta, síguelas y plantea la duda en tu consulta. Presentarse a una colonoscopia habiendo cambiado la pauta por cuenta propia puede acabar en una exploración no valorable y en una repetición.

Preguntas frecuentes

¿Puedo entonces comer normal antes de la colonoscopia?

Depende de lo que indique tu centro. La evidencia apunta a que la dieta restrictiva aporta poco cuando la preparación es correcta, pero la decisión corresponde al protocolo que sigan donde te van a explorar.

¿Qué pasa si mi preparación sale mal?

La exploración pierde fiabilidad y en ocasiones hay que repetirla. Por eso el aspecto que más conviene cuidar es la toma de la solución evacuante, más que los días de dieta.

Soy diabético o tomo hierro, ¿cambia algo?

Sí. Hay situaciones que requieren ajustes específicos en la pauta o en la medicación. Conviene consultarlo con antelación y no improvisar el día anterior.

Referencias

  1. Machlab S, Martínez-Bauer E, López P, et al. Comparable quality of bowel preparation with single-day versus three-day low-residue diet: Randomized controlled trial. Digestive Endoscopy. 2021;33(5):797-806. https://doi.org/10.1111/den.13860
  2. Machlab S, Martínez-Bauer E, López P, et al. Restrictive diets are unnecessary for colonoscopy: Non-inferiority randomized trial. Endoscopy International Open. 2024;12(3):E352-E360. https://doi.org/10.1055/a-2256-5356

Soy gastroenterólogo en el Hospital Universitari Parc Taulí de Sabadell y doctor en Medicina por la UAB. Mi tesis doctoral evaluó el papel de la dieta baja en residuos y su duración en la preparación para la colonoscopia, mediante dos ensayos clínicos aleatorizados multicéntricos.